viernes, 25 de mayo de 2018
Mi perro no sabe vivir sin mí ¿qué es la ansiedad por separación?
Vuelves a casa...después de todo el día fuera y al llegar ¡sorpresa! Tu peludillo te está esperando, pero ha destrozado media casa, o tienes a un vecino esperándote porque no ha dejado de llorar en todo el día.
¿Qué podemos hacer? ¿qué le pasa? Vamos a explicaros en qué consiste la ansiedad por separación y cómo podemos ayudar a nuestros peludos a superarla.
Primero definiremos la ansiedad por separación:
Es una angustia que pueden sufrir los perros y gatos cuando se separan de las personas a las que son más apegados, usualmente, sus dueños. Esta angustia puede causar problemas de comportamiento ante la ausencia (real o percibida por el animal) del dueño, como destrucción, vocalización (ladridos, lloros,...) y eliminación (hacerse pipí o caca) en la casa.
Puede presentarse en perros de cualquier raza, sexo y edad aunque la mayoría de los perros con este problema (55%) han comenzado a mostrarlo antes de los 3 años de edad y los gatos antes de los 5 años.
En el caso de los gatos, los machos castrados (68%)son más propensos a mostrar ansiedad por separación que las hembras castradas (29%).
Existen ciertos factores predisponentes.
En perros:
Dueños únicos
Perros adquiridos en refugios o encontrados en la calle
Falta de entrenamiento en obediencia
Excesivo seguimiento del dueño
Saludos excesivos
En gatos, hasta el momento, no hay datos sobre los factores de riesgo.
Si el problema que vemos al llegar a casa es de eliminación inadecuada, deberían descartarse en primer lugar ciertas patologías con una serie de analíticas de sangre, orina y/o heces, y una buena exploración física del animal.
Las grabaciones de audio sólo, o con vídeo cuando el animal se queda solo pueden proveer la evidencia definitivas de comportamientos ansiosos.
En el tratamiento la prioridad es siempre la seguridad del paciente, ya que los intentos de escapar y las conductas destructivas pueden causarle lesiones.
Durante la fase de tratamiento, la mascotas no debería estar expuesta a ninguna situación que les provoque nuevas ansiedades (cambios en el domicilio, visitas de larga duración en el hogar,...)
Es importante que el animal ejercite adecuadamente todos los días; tratar de programar el ejercicio y los paseos.
Tratar de programar las comidas de modo que el animal tenga hambre para el momento en que los dueños se van, puede ayudar también.
Técnicas para la modificación de la conducta:
1.- Entrenamiento en independencia: enseñar al animal a ser más independiente: no darle atención cuando la pida, "ignorarlo". Será el propietario el que inicie cualquier tipo de atención hacia su mascota. Se recompensará el comportamiento independiente espontáneo (por ejemplo, si está tumbado tranquilo, nos acercamos y le damos una caricia y un "muy bien guapo".
2.- Cambiar el valor predictivo de las señales previas a la salida: coger llaves, cambiarse de zapatos, ponerse chaqueta,....y no salir, sino volver hacia dentro de casa. De este modo, dejará de relacionar por ejemplo que cogemos las llaves de casa, con que nos marchamos y le dejamos solo.
3.- Modificar las rutinas de partida y saludo.Eliminar cualquier emoción de estas acciones, ignorando al animal durante 5-15 minutos antes de salir y después de volver.
4.- Partidas y ausencias planeadas y graduales.Hay que identificar el tiempo que la mascota permanece tranquila después de la partida (las grabaciones de vídeo nos pueden ayudar); puede tratarse de segundos o minutos. Este es el punto de inicio del entrenamiento.
El dueño se va, dándole una golosina al salir.
La duración de la ausencia debe ser menor que el tiempo que tardará el animal en ponerse ansioso.
El regreso debe carecer de toda emoción o excitación.
Si el animal deja la golosina para saludar al dueño, se le quita lo que queda de aquella.
A medida que se vaya teniendo éxito (que no haya evidencia de ansiedad o angustia durante las salidas de entrenamiento), se puede aumentar gradualmente la duración de la ausencia.
De esta forma, el animal aprende que el dueño siempre vuelve y empieza a experimentar las ausencias de éste sin ansiedad.
Si se observa ansiedad durante una salida de entrenamiento, la progresión ha sido demasiado rápida; se debe volver al nivel anterior del entrenamiento y seguir más gradualmente.
En ciertas situaciones, puede ser necesario recurrir a la ayuda de medicamentos que ayuden a disminuir esa ansiedad, para que las técnicas de modificación de conducta sean exitosas. En esos casos, se precisará de un estricto control veterinario.
Existen otra serie de productos no medicamentosos que podemos administrar como por ejemplo, las feromonas sintéticas.
En el caso de los perros, se denomina Adaptil® (se venden difusores, aerosoles, comprimidos y collares) y en el caso de los gatos, se trata del Feliway ®(en aerosol o difusor).
Algo que hay que tener claro si nuestro peludo sufre de este problema, es que la mascota no siente rencor ni deseos de venganza por haberla dejado; sólo ESTÁ ANGUSTIADA.
El castigo NO sirve para tratar la ansiedad por separación.
La respuesta a la terapia conductual puede ser lenta y la resolución tardar meses, con lo cual hay que armarse de paciencia y de mucho amor hacia ellos porque realmente, lo pasan muy mal.
Lo más importante, como siempre , es la PREVENCIÓN.
Cuando son cachorros, hay que exponerlos gradualmente a la separación de sus dueños. existe además , una nueva presentación Adaptil®, en collar especialmente pensado para cachorros.
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